24 de juny de 2009

TESTIMONI DE LUCAS EVUNG: ORDENAT DIACA EL PASSAT DIUMENGE 31 de maig de 2009

Lucas (nascut a Guinea Equatorial):

Siempre había sentido un gran interés por la figura del sacerdote. Me parecía increíble lo que hacían, cómo vivían, la alegría que mostraban siempre, la disponibilidad, la entrega…Yo también deseaba vivir de esa forma. Saber que el sacerdote actúa dentro comunidad en representación de Jesús, es otra motivación añadida para mi vocación y una de las razones por las que enamoré de Cristo a quien pido que me haga un fiel servidor suyo.

Ser ordenado diácono el día de Pentecostés me ha hecho vivir profundamente emocionado con un espíritu de humildad y gratitud. Realmente me sentí como los apóstoles en el Cenáculo en la llegada del Espíritu Santo. No hay palabras suficientes para describir cuál fue mi estado anímico. Decir que estoy contento por la ordenación no sería suficiente. Al recibir este ministerio, mi vida ha sido colmada por la gracia de Dios al completo y espero que sea Él mismo quien haga de ella un testimonio cada día más feliz.


Tener conmigo a mi familia y amigos en la ordenación fue el mayor regalo que ellos pudieron hacerme. Durante la celebración me sentí miembro de una Iglesia supraétnica, con la presencia de hijos de Dios venidos de los cuatro puntos cardinales.

Ahora veo con más claridad que hay momentos en la vida en los que uno debe plantearse bien su vocación. El obispo Mons. Joan Piris, nos recordaba a mi compañero y a mí, durante los ejercicios espirituales de preparación, que nuestra única referencia es Cristo y el don que recibimos de Dios exige una correspondencia que pasa por abrir nuestro corazón a todos para amar completamente a Cristo y a toda la gran familia que es la Iglesia.

Por eso a los jóvenes os digo: “no tengáis miedo”. Se que vivimos en un mundo en el que existe tanto ruido que a menudo no somos capaces de pararnos a “escuchar” lo que Dios quiere de nosotros. Soy consciente de que la postmodernidad nos induce siempre a inclinarnos hacia aquellas cosas que aparentemente son “atrayentes”. Pero, a ti, joven te pregunto: ¿crees que hay algo más atrayente que el amor y la felicidad de servir para que el mundo sea más humano y justo? Esta es la oferta que Jesús nos hace, una oferta que no está atada a ninguna ideología sino al proyecto personal del Hijo de Dios.

Quiero deciros que el seminarista es un joven normal y corriente, que sólo quiere vivir coherentemente su fe según la llamada del Señor; además es increíble saber que Dios lo ha hecho todo perfecto y todo para ti y para mi. Os animo a descubrir a Cristo, a entregarle vuestra vida completamente y seguro que descubriréis cuál es el gran tesoro que os aguarda. No olvidéis de rezar mucho, sobre todo, cuando las cosas no sean inteligibles del todo.


Lucas Evung
Diaca Diòcesi Lleida