25 de novembre de 2009

EL NIÑO QUE LLEVABA UN PIJAMA

Era más bajo que Bruno y estaba sentado en el suelo con expresión de tristeza y desamparo. Llevaba el mismo pijama de rayas que vestían todos al otro lado de la alambrada, así como la gorra de tela. No calzaba zapatos ni calcetines y tenía los pies muy sucios. En el brazo llevaba un brazalete con una estrella. Cuando Bruno empezó a acercarse al niño, éste estaba sentado con las piernas cruzadas y la cabeza gacha. Sin embrago, al cabo de un momento levantó la cabeza y pudo verle la cara. Tenía un rostro muy extraño. Su piel era casi gris, de una palidez que no se parecía a ninguna que Bruno hubiera visto hasta entonces. Tenía ojos muy grandes, de color caramelo y un blanco muy blanco. Cuando el niño lo miró, lo único que vio Bruno fueron unos ojos enormes y tristes que le devolvían la mirada.


Esta vez, en nuestro rincón de lectura, voy a proponer un libro que seguramente será conocido por todos: “El niño con el pijama de rayas” de John Boyne. Se trata de un libro que hace ya un tiempo dio que hablar, incluso se hizo una película, por tanto, es posible que lo tengáis por casa, resultado del típico regalo al que nunca se hace caso. Incluso si ya os lo habéis leído, os propongo que lo releáis pero bajo un nuevo punto de vista.

La historia está vista des de los ojos del niño de una familia alemana que se traslada a un campo de concentración porqué su padre es designado el nuevo jefe del campo. Un día, el niño sale de casa a pasear y empieza a reseguir una alambrada hasta que se encuentra con otro niño, judío y preso, que viste lo que a su parecer es un pijama. A partir de aquí se forjará una gran amistad entre ambos con un final que tendréis que descubrir (pero que ya os avanzo que a mí, que me encantan los finales no convencionales, me gusto mucho).

Sin duda, lo nuevo que supone leer un libro que trate sobre los campos de concentración des de la perspectiva de un niño ya es suficiente motivación para leer el libro, pero, y aquí es donde entra la propuesta del nuevo punto de vista, que os parece si a parte de ver este libro como lo haría un niño vemos nuestra vida como niños. Con una inocencia que, tal vez, hemos perdido demasiado pronto tal y como está hoy en día el mundo.

Pues aquí queda mi propuesta: leed (o releed) el libro y mirad vuestra vida, vuestro día a día, como si un niño fuerais. Quizá veáis algún problema no tan gordo o algún desencanto no tan importante. A veces, la vida se ve mejor si salimos un momento de nuestra cabeza y la miramos como si de un extraño se tratara.

Hasta aquí el rincón de lectura de hoy! Esta vez ha sido en castellano, para darle un poco de bilingüismo al asunto (otro día probaremos en inglés, a ver que tal). Ah! Otra cosa que también voy a intentar es proponer otro tipo de lectura, por ejemplo teatro o cuento. Con la poesía no, que la tengo muy atravesada.

Ya sabéis que vosotros también podéis participar proponiendo vuestras lecturas.

Salud i bona lectura!



David del Blanco Catalán
Parròquia St.Ignasi
Equip DPJ