2 de gener de 2010

CELDA 211

Celda 211 se presenta como la última película del mallorquín Daniel Monzón, que podemos encontrar en otras producciones como El corazón guerrero y La caja Kovak. Destaco un trabajo de sonido impresionante. Momentos de silencio que te hacen partícipe de la intimidad más íntima de cada personaje, respiraciones pausadas y apresuradas, sonidos estridentes, el latir de un corazón a ritmo frenético,… son algunos de los acentos que dan forma a su banda sonora.

Su protagonista, Juan Olivares (Alberto Ammann), decide visitar la prisión de Zamora para causar buena impresión un día antes de su incorporación a su nuevo destino. Durante su visita se desata un motín carcelario y Juan sale herido. Es abandonado por sus compañeros funcionarios con lo que se ve obligado a hacerse pasar por un preso más para salvar su vida e intentar frenar la situación.

Se trabajan tramas típicas del mundo carcelario como la corrupción de los políticos, la lealtad entre presos, medios de comunicación que interfieren en los avances de los jefes de prisión, el maltrato a los presos, las condiciones sanitarias precarias, etc. No faltan además los tópicos de contenido social (familias de los presos) y político. Todo esto aparece combinado con acertados momentos cómicos que ofrecen al espectador una merecida tregua que rompe la continua tensión de la película.

Sin embargo, el director presenta todos estos temas como secundarios y se centra en situaciones límite. Veremos cómo en un segundo la vida de un hombre da un giro de 180 grados y pasa de tenerlo todo a no tener nada, y cómo ese “no tener nada y no tener nada que perder” hace aflorar la mejor y la peor parte de uno mismo. Parece que cuando uno no tiene nada que perder, sólo puede ganar y juega todas las cartas. La entrega a una causa aunque eso signifique la pérdida de la propia vida.
También subrayo lo que a mi personalmente me ha parecido una manera muy acertada de tratar la familia como entidad. Aparece como lo más importante (aquello sagrado) y que da todo un sentido a la vida del personaje de Juan Oliver especialmente.

En general, me ha parecido una película bien hecha, con buenos efectos de sonido y personajes muy bien trabajados. Destaco como brillante la interpretación de Luis Tosar (Mala Madre). Otros personajes muy creíbles en la historia son los interpretados por Carlos Bardem (jefe de los colombianos en la prisión), Antonio Resines (funcionario) o Marta Etura (interpreta a Elena, la mujer embarazada de Juan).

Por lo demás, juzgad por vosotros mismos. Yo sin duda os la recomiendo.





CrisCazor
Grup de Joves la Mariana