8 d’octubre de 2010

¿CÓMO COMPARTIR MI FELICIDAD?

Soy Pedro, salvadoreño, de 33 años vivo desde el 2009 en Lleida y formo parte del grupo de jóvenes de la Parroquia del Carmen. Este mes de septiembre del 2010 he sido admitido como seminarista de la Diócesis de Lleida y he empezado el curso introductorio en el Seminario Interdiocesano (con sede en Barcelona).

Mi padre misericordioso me ha concedido iniciar este camino, doy gracias por ello, solo le pido que me permita crecer en sabiduría para comprender lo que tiene preparado para mí, ya que así puedo hacer bien la tarea que se me encomienda y ser feliz y hacer felices a los demás.

Al iniciar esta experiencia descubro lo afortunado que soy, reconozco la presencia de Dios a lo largo de mi vida, Él me ha conducido a este punto de encuentro sólo por gracia suya. Estoy seguro de que, sea cual sea nuestra vocación en la vida, si somos capaces de descubrirla con ojos de fe y vivirla con un corazón sincero nos dará dicha y felicidad, como la que siento en este momento. Ahora veo con una especial claridad cómo Dios ha estado caminando conmigo y guiando mis pasos, su consuelo en momentos de angustia, sus respuestas a mis dudas, su paz en momentos de aflicción y los amigos que me manda para que me acompañen con sus consejos cuando más los necesito.

Estoy convencido de que la experiencia de la vocación en todos y todas es más fácil de vivir de lo que creemos, cuando somos capaces de identificar el mensaje, nos damos cuenta de que es como un hilo conductor que nos muestra dónde dar el siguiente paso. Lo curioso es que nos resistimos a dejarnos guiar y anteponemos nuestros intereses que no nos dejan ver dónde y cómo descubrir lo que Dios nos está ofreciendo y pidiendo.

Por eso le pido a Dios recordar y vivir sus palabras “Tú no me has elegido, soy Yo quien te ha elegido a ti”.


Pedro.